Cuando nos referimos a cosas exclusivas, rápidamente pensamos en productos caros, ropa de precios desorbitantes y restaurantes con lista de espera de varios meses. Pero el mundo de la exclusividad no tiene por qué esquilmarnos la cuenta corriente. Lo exclusivo puede ser simplemente una taza de desayuno con nuestro nombre, estores personalizados o una mochila para los niños con un diseño único.
Es la moda de los productos personalizados, una moda más que comprensible. Más que lo caro, lo que nos gusta es lo exclusivo, lo que nos hace sentir especial, no llevar lo que todo el mundo lleva o ir a comer al sitio a que todo el mundo va. Hacer productos personalizados es mucho más fácil de lo que parece porque decenas de tiendas, tanto físicas como por internet, se dedican en exclusiva a personalizar diversos productos.
El otro día, por ejemplo, me sorprendí al pasear por un centro comercial y descubrir un pequeño taller de personalización de mochilas para niños. Me pareció una idea fantástica. Ya me hubiera gustado a mí poder ‘diseñar’ mi propia mochila cuando iba al colegio. Yo era de los que quería que mis cosas fuesen únicas. Y como por aquellos tiempos no existía este negocio de lo personalizado, lo que hacía era pintar y pegar cosas tanto en la mochila como en la carpeta.
Tal era mi afición por todo esto, que me pasé los 5 años de universidad con la misma carpeta, que todavía guardo con mucho cariño. Está medio rota, pero es una especie de amalgama de recuerdos, pintadas, pegatinas, y mensajes de diversa índole…
Así que me quedé mirando el taller de personalización de mochilas con envidia. ¡Qué suerte tienen los niños de hoy en día! ¡Y menuda papeleta para los padres, con tanta personalización! Es como lo de los estores personalizados. Mis sobrinos tienen en sus habitaciones estores con dibujos que han elegido ellos. El problema para un niño de corta edad es que las aficiones cambian rápido, sobre todo cuando se trata de dibujos, y uno de los sobrinos ya está llorando a los padres que quiere cambiar el estor… Son tiempos de personalización.