A los bebés les encanta el agua. Algunos dicen que todavía recuerdan las sensaciones de cuando estaban en el útero y que estar en el agua de la bañera es lo más parecido a eso. En cualquier caso, para la mayoría de los niños es un placer disfrutar de un baño.
Para los padres también puede ser un momento de relax, un rato que comparten con sus hijos y en el que aprovechan para estar tranquilos y preparar al pequeño para el momento del sueño. El niño, en el agua, acaba de agotar las energías que todavía le quedan y una manera de potenciar esto es con los juguetes de baño infantiles.
Pececitos, barquitos y otros juguetes típicos para la bañera con los que puede disfrutar de juegos con sus padres o, simplemente, verlos flotar y tratar de hundirlos a manotazos. Aquellos artículos que pueden formar parte del proceso del baño, como esponjas, tarros para el jabón o peines, también pueden ser fantásticos juguetes siempre y cuando el niño no pueda tragar nada que le haga daño.
Primero, el bebé va descubriendo las texturas: la de la esponja, con sus agujeros; los juguetes, que hacen algunos sonidos que llaman su atención; los cepillos que raspan o los botes tan suaves que se resbalan con facilidad. Más adelante, empezará a imitar lo que hacen sus padres y tratará de asearse con la esponja o de peinarse con su cepillo.
Hay que dejar que el niño explore y disfrute a lo largo de las diferentes etapas. A veces, esto puede ser algo estresante para los padres porque el niño tirará agua fuera de la bañera o querrá lavarse solo, lo que le llevará mucho rato. Pero hay que pensar que es parte del aprendizaje y que un niño que trata de hacer las cosas por su cuenta es un niño que puede hacerse independiente.
Los cuentos que se pueden mojar son también un divertido juguete para la hora del baño, ya que así el niño se acostumbrará a que los padres le cuenten su historia de antes de dormir mientras se baña. Al salir, un agradable masaje con alguna crema hidratante y estará listo para meterse en cama y dormir durante toda la noche como un bebé. Con todo lo que los padres saben que implica el sueño de un bebé, claro está.