¿Es frecuente el cáncer de recto?

El cancer de recto y ano están entre los tipos de cáncer menos frecuentes de todos. Pero también es uno de los que menos se nombra o de los que menos se sabe porque hay varios factores que hacen que esta enfermedad sea considerada vergonzosa por algunos de los que la sufren.

El primer motivo para ello es evidente, la zona en la que se produce el cáncer. Todos sentimos un cierto pudor a la hora de referirnos al recto o al ano y por eso muchas personas dicen sufrir cáncer de colon o de intestino en lugar de referirse a la zona donde verdaderamente ha aparecido el problema.

Encontramos también otro motivo un poco menos evidente, pero que también existe: la relación entre este tipo de cáncer y la homosexualidad. Uno de los riesgos para contraer cáncer de ano o recto es el mantener relaciones sexuales por vía anal. Si se tiene sexo sin protección se puede contagiar el virus del papiloma humano, el cual puede acabar desencadenando un cáncer.

Si bien esto esta práctica sexual no es exclusiva del colectivo gay, sí es cierto que cuando se habla de ella se suele hacer especial referencia a ellos, por lo que muchos no quieren hablar de su enfermedad por miedo a que se le identifique con el colectivo o, incluso, por considerarlo como un castigo por su orientación sexual.

Todos estos factores no solo hacen que el paciente se niegue a hablar con terceros de su problema, sino que son las causas que llevan a que muchos acudan a la consulta del médico demasiado tarde y no cuando han notado los primeros síntomas del problema. Esto hace que en lugar de tratar un cáncer en el primer estadio se deba de tratar ya en un segundo estadio o incluso más avanzado, agravando el problema y reduciendo las posibilidades de éxito.

Una de las mejores formas de conseguir salvar más vidas acabando con estos tabúes es hablando de este tipo de cáncer y haciéndolo más visible para que aquellos que lo padecen no tengan que sentirse avergonzados y no tengan miedo o pudor a la hora de acudir a su médico. Un diagnóstico a tiempo puede ser la diferencia entre recuperarse con relativa facilidad de un cáncer o tener una dura lucha por delante. No hay que olvidar que hoy por hoy, el diagnóstico prematuro es la mejor arma contra el cáncer.