Llevo unos 20 años sin ser fumador pero también sin ser no fumador. Me explico. Nunca he mantenido una constancia a la hora de fumar, rara vez he sido un comprador habitual, de los de bajar al estanco cada dos días y tener siempre una cajetilla en el bolsillo. Pero tampoco lo he dejado nunca completamente. Creo que hace tres o cuatro años estuve como unos tres meses y medio sin fumar nada de nada: debió ser el récord.
Siempre le he tenido mucho respeto al tabaco por los evidentes efectos negativos que tiene. A estas alturas no hace falta resumirlos, ¿no? La investigacion cancer de pulmon no deja lugar a las dudas, teniendo el tabaco como una de las principales causas de la aparición de esa enfermedad. Aun así, muchísimas personas siguen fumando. Yo mismo nunca he acabado de dejarlo…
Entonces, ¿por qué fumamos? Los que nunca han fumado o nunca han estado “enganchados” no se explican cómo es posible que la gente se “mate” deliberadamente tal y como ponen ahora algunas cajetillas de tabaco que no se andan por las ramas: “fumar mata” y punto. Pero es que fumar engancha, se convierte en una necesidad, sobre todo en determinados momentos.
En mi caso, por suerte, no es una necesidad diaria. Los fumadores habituales suelen tener diversas horas del día y actos rutinarios que conllevan un cigarrillo: al levantarse, en la pausa del desayuno, después de comer, etc. Pero en mi caso va más bien por épocas. Asocio el tabaco a épocas de mayor estrés. El problema no es que fume dos o tres cigarrillos un día porque estoy más nervioso. Si eso se produjera cada dos o tres meses tampoco sería un gran problema.
De hecho, algún médico me ha comentado que es mejor eso que no la ansiedad de la dependencia del tabaco. La investigación cancer de pulmón tampoco asegura la cantidad de tabaco que produce cáncer, de hecho muchas personas que no han fumado en su vida también tienen cáncer de pulmón. Pero el problema para mí es que después de esos dos o tres cigarros me cuesta una barbaridad volver a quitarlos de mi rutina. Y ese es el drama del tabaco: la adicción que genera.