Hace unos meses empecé a notar como se me caía el pelo abundantemente. Como coincidió con el otoño no le dio mucha más importancia. Dicen que en otoño cae más el pelo y preferí pensar en otras cosas, que bastante tenemos últimamente. Pero el otoño pasó y a mí se me sigue cayendo el pelo. Me pasé un día por la farmacia, donde tengo bastante confianza y me dijeron que lo primero que debía hacer era pasarme por un dermatologo especialista en alopecia.
También me comentaron que existen diferentes tipos de alopecia y que no todas son definitivas: es decir, que en algunos casos el pelo que cae después vuelve a salir. Por supuesto, los tipos de alopecia más problemáticas son aquellas en las que los pelos no vuelven a salir una vez caen. Lo cierto es que yo no estoy muy seguro de qué es lo que me está sucediendo, pero es la primera vez que me cae tanto el pelo y me estoy agobiando un poco.
En cuanto a las causas, también me comentaron que pueden ser muy variadas. Los hábitos son una de ellas. Al parecer, el tabaco es una causa común de pérdida de pelo. Y es que el tabaco es causa de tantas cosas malas que mejor no nombrarlas todas. De cualquier manera, ese no es mi caso, ya que no fumo. La alimentación también puede influir. Y en este caso sí que debo levantar la mano y declararme culpable: últimamente no como nada bien. El estrés y las prisas han provocado que mi alimentación haya empeorado mucho.
También existen otras causas más graves que pueden determinar la caída del pelo, pero en principio creo que no sería mi caso. De cualquier manera, el dermatólogo especialista en alopecia debería analizar mi caso para tratar primero de determinar qué tipo de alopecia sufro y, después, valorar cuáles son las posibles causas. Y lo más importante: si hay alguna solución. Según me han comentado, existen tratamientos bastante eficaces en los últimos tiempos que pueden retrasar el proceso. Y bueno, siempre quedan los microinjertos. Pero vamos a ir paso a paso.