Suiza es un país que se asocia a cosas tan diferentes como los relojes y los bancos o el chocolate y la leche. Y nos vamos a quedar en esto último, en la leche. Las vacas suizas tienen fama de ser de las mejores productoras de esta bebida debido a que disfrutan de unos pastos verdes de gran calidad. Por eso, no es extraño que al entrar en una Tienda de quesos suizos podamos ver que existen una gran variedad de quesos realizados con leche de vaca. Vamos a conocer tres que destacan por su delicioso sabor.
-Sbrinz. Es un tipo de queso de los que se conocen como de pasta extra dura. Es muy seco y tiene un toque picante. Protegido por la denominación de origen, es un queso que se elabora exclusivamente con leche, cuajo y una pizca de sal y que madura en su lugar de origen. Además de poder disfrutarse solo, este queso también se utiliza en multitud de recetas de cocina ya que es extremadamente versátil. Incluso es un tipo de queso muy apto para rallar y usar para canelones o platos de cocina italianos.
-Le Gruyère. Seguramente, el queso más conocido de todos los quesos de Suiza. Es un queso de pasta dura que tiene un método de curación que va desde la corteza al interior, ofreciendo así ese sabor tan característico. Otra de las cosas que lo hacen único es su tamaño, ya que normalmente se realizan quesos Gruyère de tamaños muy grandes y luego se trocean para la venta. Actualmente, también vemos este queso, con una denominación de origen protegida, en formatos más pequeños para hacerlo más manejable. Aunque también puede usarse para cocinar, su modo de consumo más habitual es como aperitivo o incluso como postre.
-Vacherin Mont-d’Or. Como los anteriores, también está fabricado con leche de vaca y cuenta con una denominación de origen que lo protege. En lugar de leche cruda, este queso se hace con leche termizada, es decir, sometida a un suave proceso de calentamiento para eliminar parte de las bacterias que contiene. Es un queso de pasta blanda, que se deshace nada más cortarlo consiguiendo con esta visión que se le haga la boca agua a cualquier amante del queso. Es un tipo de postre perfecto para el postre o para la merienda y se consume tanto frío como caliente y fundido.