Seguro que varias veces os habéis encontrado con la duda que tengo ante mi: cortinas o estores para vestir las ventanas. Os contaré mi experiencia cómo elegí entre uno y otro dependiendo de la estancia y el tipo de luz. Para los ventanales de la sala de estar tuve bastantes dudas a pesar de que la mayoría de publicaciones y consejos que leí optaban por cortinas. Una de las razones para colocar unas cortinas en este tipo de espacios es debido a la dificultad y el coste que puede tener poner un mecanismo automático en una gran superficie.
Otra opción intermedia era dejarlas vacías, sin estor ni cortina. Y así lo hubiera hecho, pero tenemos la casa de los vecinos bastante cerca y queríamos algo de intimidad. Pero, al final, llevé la contraria a los consejos y creo que acerté. Lo que hice fue usar un programa especializado que te permite simular el uso de cortinas y estores y otros elementos decorativos en el hogar introduciendo unas fotos del espacio en cuestión. La verdad es que ha sido todo un descubrimiento.
Desde luego, lo ideal es poder probarlos directamente, pero eso no es posible en la mayoría de casos, así que apoyarse en esta clase de programas es un gran avance. En el caso del salón, vi que había alguna opción para colocar un estor especial para graduar la luz y me gustó mucho. Sí que iba a ser un poco más caro que unas cortinas, pero debido a que es un espacio en el que da mucha luz por la tarde, me parecía la mejor opción.
Para el despacho también tenía bastantes dudas. Es una zona orientada al sur con lo que también hay mucha luz, pero los estores no me parecían tan apropiados así que pensé en visillos. Sé que ya no están tan de moda, pero es una opción muy fresca que creo que se adaptaba muy bien. Así que no hay que preocuparse tanto en cómo vestir las ventanas. Lo bueno de esto es que, si te equivocas o no estás contenta, siempre se puede cambiar.