Pescados de agua dulce: 4 recetas al alcance de todos

La demanda de distribuidor de salmon y trucha congelados, entre otros pescados de río, es una constante en el sector hostelero gracias a su uso extensivo en diversos platos y preparados culinarios. Entre los más populares, destaca el salmón al horno en sus distintas variantes. Puede hornearse con numerosos ingredientes: salsa de miel, mostaza, quinoa, patatas o espárragos trigueros. Entre sus versiones más consumidas figuran el salmón marinado, tartar de salmón, salmón en papillote, en brochetas a la plancha, etcétera.

 

Por su parte, la trucha al ajillo es un preparado del que existen multitud de variantes, componiéndose por lo general de ajo, perejil, aceite de oliva virgen extra y una guarnición de patatas, cebolla y otros alimentos similares. Por su alto contenido en vitamina B y minerales como el magnesio, el fósforo o el selenio, la trucha es un bocado muy saludable, además de delicioso.

 

Pero no sólo de trucha y salmón pueden elaborarse platos de pescado de agua dulce. La lamprea, por ejemplo, constituye un verdadero manjar culinario, pese a su parasitario y poco glamuroso estilo de vida. En especial, en la receta francesa conocida como lamprea a la bordelesa, se acompaña de cebolla y ajo picados, aceite de oliva virgen extra, jamón ibérico, vino tinto y sal. Las posibilidades de este pescado y su uso generalizado en ciudades como Burdeos se hacen patentes en el Festival de la Lamprea de Sainte-Terre, celebrado en Libournais.

Otro de los pescados de agua dulce que goza de una merecida fama en cualquier cocina es la anguila. Su consumo en España no es tan intenso como en Venecia y Hamburgo, pero existen joyas culinarias que prueban nuestro gusto por este alimento. Es el caso del all i pebre de anguila, receta tradicional de la Albufera valenciana que incluye guindillas, ajos, patatas, almendras, pan del día anterior y aceite de oliva virgen extra.

Category: Alimentación