Una de cada cinco personas en el mundo sufre acné, trastorno que repercute tanto en la salud cutánea como en el bienestar psicológico del afectado. En busca de un tratamiento acne Vigo capaz de abordar sus síntomas, cada vez más usuarios se decantan por la fototerapia lumínica como alternativa a los retinoides y antibióticos.
La fototerapia lumínica es un tratamiento basado en el uso de las distintas longitudes de la luz LED para suprimir los granitos, manchas y cicatrices del acné. A diferencia de otras técnicas, es capaz de eliminar las bacterias responsables de esta afección inflamatoria (Cutibacterium acnes, principalmente). Gracias al poder antiinflamatorio y antibacteriano de la radiación ultravioleta, también combate los signos de envejecimiento y mejora la salud cutánea.
Dado su carácter indoloro y no invasivo, la fototerapia lumínica carece de convalecencia y sus efectos secundarios son mínimos. Se desarrolla durante dos o más sesiones, que varían en función de la gravedad del acné del paciente. No obstante, podría entrar en conflicto con algunos medicamentos tópicos contra el acné, por lo que debe consultarse al dermatólogo sobre su compatibilidad.
Respecto a su funcionamiento, la fototerapia emplea diferentes longitudes de onda de la luz UV, a saber: la luz azul, que ataca a las bacterias nocivas de la piel, situadas a un milímetro de profundidad; la luz verde, que activa los procesos de curación y cicatrización de la piel, penetrando hasta dos milímetros en la epidermis; la luz amarilla, destina a reducir la hinchazón y el enrojecimiento, con un alcance similar a la luz anterior, y la luz roja, capaz de penetrar hasta seis milímetros de profundidad, con el fin de incentivar la producción de colágeno, proteína esencial para proteger las células de la piel.
Además de la fototerapia lumínica, los afectados de esta enfermedad cutánea disponen de otras opciones, como la exfoliación o peelings químicos, avalados por su eficacia.