El turismo escolar o estudiantil es un valor en alza para el sector educativo. Sus experiencias combinan la gratificación de viajar con la enseñanza práctica o sobre el terreno, siendo una herramienta capaz de enriquecer cualquier programa de estudios. Y es que los viajes de grupos escolares a cíes, la Sagrada Familia, el parque de Doñana o el Paseo del Arte ayudan a romper las cuatro paredes del aula y a despertar el interés del estudiante por la historia, la cultura o el medio ambiente.
Cualquiera de los dieciséis parques naturales de España puede constituir una segunda escuela, y por ello muchos figuran entre los principales destinos de turismo escolar. Para muestra, el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, donde se dan cita la biodiversidad y ecosistemas de cuatro archipiélagos: Ons, Sálvora, Cortegada y Cíes. Este último, en la desembocadura de la ría de Vigo, posee un valor ecológico y ambiental y es un escenario privilegiado para aprender el respeto por la naturaleza.
Considerado el epicentro cultural de Madrid, el Paseo del Arte es otro popular destino de turismo escolar. Acoge tres de los museos más importantes de panorama nacional: el Museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con piezas tan valiosas como La maja desnuda de Goya, Las meninas de Velázquez o Las 3 Gracias de Rubens.
La oferta arquitectónica es enorme en España, y de ahí que buena parte de los viajes extraescolares fijen su destino en templos como la Sagrada Familia. La gran obra de Gaudí sorprende por su originalísimo estilo, formando parte de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Otros must del turismo estudiantil incluyen La Alhambra (Granada), la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Valencia) y el Parque Natural de Doñana (Huelva, Sevilla y Cádiz), entre otros muchos.