Es una idea común entre los amantes de las furgonetas camperizadas la de comprarse una camper segunda mano galicia y customizarla a su gusto. Incluso comprar una furgoneta adecuada y realizar todo el proceso desde cero. Pero hay algunas cosas que hay que tener en cuenta antes de ponerse manos a la obra.
Cuando pases la ITV de tu vehículo, vas a necesitar que todo lo que has hecho en la furgoneta esté homologado debidamente. Y para que pueda ser homologado debe cumplir con unos requisitos bastante exigentes. Para empezar, suelen exigir un proyecto, sobre todo cuando se trata de un trabajo a fondo, por ejemplo, con baño, cama, cocina… El proyecto tiene que realizarlo un profesional, un ingeniero, que pueda firmarlo y acreditarlo.
Realiza los trabajos según el proyecto que hayas encargado y asegúrate con una inspección previa, a ser posible, de que todo está bien. Debes tener colocados todos los muebles fijos que vayan a ir en el interior de la furgoneta. Estas obras tendrán que hacerlas también en taller, ya que vas a necesitar certificados del taller que ha realizado la obra y los boletines en caso de instalaciones eléctricas, de agua o de calefacción. Las documentaciones son fundamentales, por lo que no valdrá que hagas tú los trabajos pues sin los boletines y certificados, no habrá homologación.
Una vez que tengas todo en orden vas a precisar pasar la ITV. Allí van a comprobar que toda la documentación es correcta y que no falta nada, ajustándose a la ley. También comprobarán que lo que figura en los papeles es lo que realmente se ha hecho y que no hay obras a mayores que no figuren o cosas que se hayan llevado a cabo de un modo diferente. Solo si todo está correcto, te darán la homologación y podrás comenzar a usar la camper.
Como ves, todo esto supone bastante dinero y bastante papeleos y trámites. Por eso, suele ser mucho más fácil comprar una camper que ya encaje en lo que estamos buscando y que pueda adaptarse a nosotros y a nuestras circunstancias. Solo hay que hacer números para ver que el ahorro es considerable y que, si bien no va a estar al cien por cien a nuestro gusto, podemos hacerla nuestra y, con el dinero que no hemos gastado en prepararla, darnos el gusto de algunos viajes y escapadas.