Por qué las merceditas son el calzado estrella en primeras comuniones

Bailarinas, alpargatas, sandalias, etcétera: al comprar zapatos comunión niñas, su elección no tarea fácil debido a la variedad de la oferta disponible. En términos de popularidad, sin embargo, una apuesta segura son las merceditas o Mary Jane, un calzado que originalmente lucían los menores de ambos sexos en los años treinta y cuarenta, antes de ser adoptado por celebridades adultas como Grace Kelly o Jean Shrimpton.

Las merceditas se definen como un zapato con correa y hebilla, tacón bajo y confección en cuero. Su éxito en primeras comuniones obedece a distintas razones. Por ejemplo, la apariencia vintage de este calzado casa a la perfección con el tono de esta celebración religiosa, sin que su uso implique renunciar a la modernidad (el diseño de este zapato ha evolucionado en las últimas décadas).

La comodidad, que tantas veces se sacrifica en bodas, bautizos y otros acontecimientos, es fundamental en una comunión. Su portadora pasará de pie una parte importante del día. Es importante, pues, que pueda sobrellevar las esperas y caminatas sin experimentar incomodidad.

Por otra parte, cuando el sudor entra en escena, el confort sale de ella. En otras palabras, el calzado ideal para primeras comuniones ha de poseer un nivel elevado de transpiración. El cuero y el ante con que se fabrican las merceditas, es idóneo para conseguirlo. Para combatir aún más la sudoración, se recomienda elegir calcetines de telas como el nailon, el poliéster o la lana merino.

La seguridad es otra de las fortalezas de las merceditas. Este calzado se caracteriza por una correa que abraza el empeine y lo afianza al pie de la niña, eliminando el riesgo de que pueda caerse o torcerse al hacer movimientos bruscos, deslizarse por el parqué, etcétera. A fin de cuentas, los comulgantes son menores de edad, y el zapato debe estar diseñado para resistir su actividad.

Category: Comuniones