Las terrazas cubiertas han proliferado en toda España en los últimos años. En principio eran algo más exclusivo de las zonas privilegiadas en las que el buen tiempo y el turismo eran los factores que invitaban a pasarlo bien al aire libre. Pero ahora, incluso en las zonas más frías del interior o en la costa más ventosa pueden verse estas terrazas durante todo el año.
Uno de los motivos ha sido la ley anti tabaco. Esta ley que prohíbe fumar en el interior de los locales de hostelería y que impide la creación de espacios habilitados obliga a que los fumadores se desplacen al exterior. Y con ellos, las personas que los acompañan que en muchos casos optan por coger una mesa fuera para que todos puedan estar a gusto.
Los locales de hostelería, viendo que perdían a gran parte de sus clientes, decidieron poner las terrazas todo el año y para eso también decidieron habilitarlas. Cubrirlas fue el primer paso para que estuvieran más resguardadas y resultaran más acogedoras.
Pero en algunos sitios ha sido necesario un empujoncito más y se han colocado también estufas y braseros para que la temperatura de la terraza sea mucho más agradable.
Pero también hay que decir que se ha dado un cambio de hábitos en los consumidores. Muchos no fumadores han descubierto que estar en una terraza de exterior tiene muchas ventajas. No solo no son tan ruidosas como algunos locales en el interior, donde la televisión y las conversaciones en voz alta dificultan el escuchar a quienes te acompañan, también ofrecen la oportunidad de sentarse a respirar aire puro o su equivalente de ciudad.
Pasamos muchas horas encerrados entre cuatro paredes, sobre todo en el invierno cuando a menudo vamos de casa al trabajo y, como mucho, al centro comercial en el que hace calor. No estamos al aire libre prácticamente nada de tiempo y por eso, cuando se sale con los amigos, apetece sentirse en la calle y no nuevamente entre paredes.
Como las terrazas son cómodas, invitan a eso y por eso es frecuente ver como muchos establecimientos, incluso en días fríos, tienen sus terrazas llenas y cuentan con mucha menos gente en el interior. Para los locales las terrazas pueden ser una gran fuente de ganancias, ya que a menudo duplican el número de mesas y además, pueden acoger a todo el público tanto fumadores como no fumadores.