Me críe en un pueblo de Cantabria. Mis abuelos tenían una explotación agropecuaria que luego pasó a mis padres. Durante años ellos también se encargaron de ella, pero finalmente decidieron vender los terrenos y los animales cuando mi padre se sacó una oposición en Santander. Pero yo siempre quedé marcada por estos años en los que viví en el campo: desde entonces siempre he seguido una vida lo más saludable posible y vinculada a la naturaleza.
Cuando monté mi tienda de productos ecológicos todavía eran un sector que no estaba de ‘moda’ aunque ya empezaba a despuntar. Con mi experiencia en la granja de mis padres y mi formación posterior me había creado una gran red de contactos vinculada a la industria ecológica. Conocía empresas de Alemania, Suiza, Francia y de fuera de Europa con experiencia en la producción y distribución de Productos Lácteos BIO o platos preparados exclusivamente con ingredientes ecológicos.
En este sentido no me fue difícil tener a mano un amplio catálogo con el que abrir mi tienda. Poco a poco, también en España, una vez que se percibió la gran oportunidad comercial que suponía el mercado ecológico, fueron apareciendo más y más empresas productoras… y más tiendas como la mía.
Sin embargo, en lo que a mí respecta, me costó bastante arrancar por la falta de difusión de los productos ecológicos y sus beneficios. Muchas personas que entraban en mi tienda al principio salían quejándose de los altos precios. Obviamente, los Productos Lácteos BIO con el certificado oficial de la Unión Europea que lo atestigua como tal tienen un coste de producción mayor y no puede venderse al mismo precio. A cambio el consumidor se asegura un producto de calidad con mayor respeto por el medio ambiente.
Por suerte para mi negocio, las cosas han cambiado mucho en los últimos años y muchos consumidores están cada vez más concienciados con el consumo responsable y sostenible. Mi tienda ya no está en números rojos y se abren buenas perspectivas de futuro. Puedo sentirme orgullosa de haber ‘nacido’ en una granja y rendirle homenaje desde mi pequeño negocio.