DE VUELTA A LA PISCINA

El otro día me encargaron que fuera al supermercado para que comprase un poco de Leche desnatada Ecológica sin lactosa, pero cuando iba hacia allí se me olvidó lo que tenía quen comprar y ya que había salido de casa fui a la piscina municipal a ver cuánto me iba a costar. Porque el julio pasado me cerraron el gimnasio y me hicieron una faena. Llevaba en ese gimnasio más de diez años y era la única piscina que tenía cerca de casa. Cuando fui a la piscina municipal a preguntar me llevé una grata sorpresa porque me pedían once euros por mes, pero me obligan a estar un año como socio, eso fue algo que no me importó ya que sé que sí voy a ir a la piscina. Además, en mi ciudad están construyendo un carril bici que me va a llevar directo a una de las piscinas municipales sin demasiadas cuestas. La gente de mi ciudad no es que esté demasiado contenta con el carril bici, más que nada porque mi ciudad no es fácil para andar en bici ya que tiene demasiadas cuestas bastante pronunciadas. En otras ciudades ya tienen carriles bici desde hace muchos años pero eso es porque son ciudades que son casi lisas o con muy pocas cuestas.

 

He pensado que hasta que terminen las navidades no voy a empezar en la piscina municipal, más que nada porque este mes tiene demasiado días festivos y no me compensa pagar por no ir, en enero cuando todo el jaleo navideño haya terminado volveré a la piscina. Tengo bastante mono de nadar pero ahora mismo estoy sin blanca y no me lo puedo permitir, espero que los meses venideros sean mejores. 

 

El rato que estoy al día en la piscina es con clara diferencia el mejor momento del día, todos mis problemas desaparecen cuando me meto en el agua y por lo que he podido hablar con otros usuarios de la piscina ellos también están de acuerdo con esta afirmación. Tengo que volver a coger el hábito de ir todos los días a hace un poco de deporte.

Category: Alimentación