Enfrentarse a un despido injusto es una experiencia muy frustrante. Sobre todo porque podemos sentirnos desamparados y sin saber cómo defendernos ante acusaciones de la empresa que, tal vez, no son reales. O incluso ante un despido sin que nos den ningún tipo de explicación.
Por desgracia, es algo a lo que todos podemos enfrentarnos en algún momento y es muy importante saber cómo tenemos que actuar. Es frecuente que la empresa nos entregue una carta de despido y nos pida que firmemos. Tal vez, el primer impulso sea no hacerlo, pero hay que tener presente que tenemos la obligación de firmar y esto nos permitirá cobrar y arreglar papeles del paro. Pero siempre debemos de añadir en la firma la nota de “No conforme”. Y es que contrariamente a lo que muchos creen, firmar no significa aceptar lo que nos pone la nota, podemos firmar no mostrando conformidad con la misma.
Deben de darnos una copia de todo lo que hemos firmado, incluso con el no conforme. Con esto y con el resto de documentación que tengamos, como el contrato y las nóminas, debemos acudir a abogados vigo especializados en derecho laboral. Ellos mirarán todo lo que les llevamos y verán por qué es posible demandar a la empresa. Tal vez no sea solo un despido improcedente o nulo, sino que además nos hayan estado pagando menos de lo que corresponden por convenio, pudiendo reclamar otras cantidades a mayores.
Una vez que tengan claro qué es lo que se puede exigir a la empresa, hay que presentar una papeleta de conciliación ante el organismo de la Comunidad Autónoma que corresponda. Es un paso previo a la demanda en el juzgado y una oportunidad para llegar a acuerdos con la empresa. En muchas ocasiones, la empresa accede a un acuerdo al ver que se va a realizar una demanda que pueden perder y que les costará mucho más cara.
En caso de no llegar a acuerdo bien porque la empresa no quiera negociar bien porque el acuerdo propuesto no nos convence, el siguiente paso sería la vía judicial. Normalmente, son juicios que salen rápido, por lo que no hay que esperar demasiado para saber si se tiene la razón y se tiene derecho a la indemnización o incluso a ser reincorporados al puesto de trabajo del que hemos sido despedidos.