¿Cuáles son los principales formatos del chocolate?

Chocolatinas, bombones, chips, etcétera: la versatilidad del árbol del cacao (Teobroma cacao) es incomparable y explica, en gran medida, por qué este derivado natural continúa siendo uno de los productos estrella de la gastronomía mundial.

Con diferencia, la tableta chocolate es el formato más consumido gracias a su practicidad, variedad de sabores y relación calidad-precio. Se trata de un preparado sólido en molde, dividido en onzas, que se comercializa envuelto en papel de aluminio para garantizar su óptima conservación. Sus orígenes se remontan al siglo diecinueve, y el químico holandés Coenraad Johannes van Houten es considerado su inventor.

Pero el chocolate también puede adquirirse en estado líquido, siendo este su formato original (el xocolatl que los amerindios ofrecieron a Hernán Cortés no era sino un agua de cacao, de intenso amargor). Los siropes y cremas de cacao han mejorado su sabor desde entonces y se utilizan tanto en repostería como en elaboraciones individuales, como el chocolate a la taza.

De invención más reciente son los bombones, denominación que proviene del francés bon bon («bueno, bueno», en español). Estas palabras se atribuyen al rey Luis XIV que, habiendo pedido a su pastelero que le sorprendiese con una novedad repostera, se sorprendió del sabor de unas frutas bañadas en cacao líquido.

Por su parte, la chocolatina no es una versión en miniatura de la tableta convencional. En su composición intervienen la galleta y el caramelo, entre otros ingredientes, que dan a la barrita de chocolate una categoría propia dentro de este mercado. Su creación es obra del industrial inglés Joseph Fry, aunque su popularidad es obra de The Hershey Company.

Otro formato muy demandado es el chocolate en polvo, resultado de la molienda del chocolate sin manteca hasta reducirlo a un estado pulverulento. Actualmente, la adición de azúcar en exceso a este producto le ha granjeado mala fama, pese a sus aportes y beneficios nutricionales.