He perdido mi móvil. La noche me confundió y mi móvil se esfumó. A la mañana siguiente fui al lugar en el que suelo dejar el terminal y no estaba. Y entonces pensé: “uy, mal asunto”. Efectivamente, mi Samsung había desaparecido de la faz de mi casa. Intenté recordar lo que había hecho exactamente lo noche anterior, pero tenía muchas lagunas desde determinada hora… No había manera, había que empezar a tomar decisiones.
En ese momento empecé a recordar los consejos que me habían dado en la tienda donde adquirí el terminal. Lo de contratar seguros para telefonos moviles nunca pareció una opción rentable, hasta que uno pierde el aparato y todo lo ve de otra manera.
¿Qué es lo primero que debes hacer cuando pierdes el móvil? Llamar para dar de baja la tarjeta SIM que estaba asociada a tu contrato. Ten en cuenta que si el teléfono está encendido cuando alguien lo encuentra (o si ha sido robado) podrá hacer lo que quiera con él. No necesita conocer el número PIN mientras el móvil esté encendido con lo que te arriesgas no solo a que se hagan gastos desde tu terminal sino a que se averigüen datos personales, como las contraseñas. Todo un problema.
Buena parte de las personas que encuentran un móvil no están tan interesadas en esta información o en llamar o usar los datos desde nuestra tarjeta SIM. Saben que, hoy en día, casi todo el mundo bloquea rápidamente la misma. Lo que les interesa es el terminal en sí, para luego meter su propia tarjeta. De cualquier forma, bloquea siempre antes que nada la SIM.
Si no has contratado seguros para telefonos moviles no podrás obtener un terminal idéntico aunque este haya sido robado. Y en caso de que sí tengas un seguro te toca revisar la letra pequeña para ver que opciones se presentan ante tu situación. Recuerda que en la mayoría de los casos la pérdida del móvil no es cubierta por un seguro, solo el robo. En este caso, debes denunciar porque la empresa del seguro te solicitará copia de la denuncia ante las autoridades. Así de engorroso es perder el móvil, ¡qué me vais a contar!