El transporte de pasajeros hasta el Parque Nacional de las Islas Atlánticas está reservado a las navieras autorizadas. Esta medida tiene su razón de ser, pues las agresiones ambientales por el descontrol turístico han ido in crescendo en los últimos años. Por eso, la posibilidad de viajar en barcos a islas cies y otros destinos de este Parque debe hacerse a través de una compañía autorizada por la Xunta de Galicia.
Aunque la historia de este parque gallego es reciente, el estatus de protección de algunos de sus archipiélagos se remonta a los años ochenta (p. ej., las Islas Cíes). Sus ecosistemas marinos y terrestres son considerados frágiles. Preservarlos ha pasado a ser un objetivo prioritario para las administraciones, y por ello solo un reducido número de navieras pueden transportar pasajeros hasta Ons, Cíes, Cortegada y Sálvora.
Esta medida refuerza la eficacia de otras, como el aforo limitado, que previene la masificación turística, con todos los males asociados a ella. Para ello, el sistema actual no permite reservar un billete sin obtener primero un permiso ante la Xunta.
Restringir la lista de compañías navieras que pueden operar entre el Parque y los distintos puertos ayuda a centralizar el tráfico de visitantes. Esto presenta dos beneficios: por un lado, facilita el control y el cumplimiento de la normativa mientras dura la visita y, por otro, se reduce el impacto que incluso el turismo más respetuoso pueda tener sobre la biodiversidad atlántica.
Además, permitir que cualquier empresa opere libremente sus embarcaciones dentro del Parque podría congestionar la circulación y terminar por generar daños al medio natural. De igual modo que una carretera saturada dificulta la ordenación del tráfico vial, dar carta blanca a las navieras en estas costas afectaría negativamente a la movilidad, la gestión de las rutas y el respeto de las zonas de fondeo.