El código que no escribí: mi búsqueda de un abogado tecnológico en Coruña
Mi startup nació, como tantas otras, en una cafetería cerca de la Plaza de María Pita. Éramos dos programadores con una buena idea, mucho café y una confianza ciega en nuestro producto: una aplicación para optimizar la logística de pequeñas empresas. Durante el primer año, todo fue código, diseño y buscar clientes. Nuestro lenguaje era Python, no el Boletín Oficial del Estado. Nunca pensamos en la ley hasta que la ley, o más bien el miedo a ella, llamó a nuestra puerta. El detonante fue una conversación con un posible inversor. Nos acribilló a preguntas para las que no teníamos respuesta: «¿Cómo gestionáis los datos de vuestros usuarios según el RGPD? ¿La propiedad intelectual del software está registrada a nombre de la sociedad? ¿Vuestros términos y condiciones de servicio son sólidos?». Salí de esa reunión con un nudo en el estómago. Me di cuenta … Continued